miércoles, 5 de octubre de 2011

Fútbol

"Ea, ea, ea, Puerta se marea". Este cántico desalmado que salió el domingo del fondo ultra del Vicente Calderón en el partido entre el Atlético y el Sevilla forma parte de una espiral de himnos violentos y desagradables que cada fin de semana va in crescendo en los estadios del fútbol español sin que se ponga remedio a ello. Del "Cristiano, muérete" o "Movilla, muérete" más recientes, según el campo, se pasó este domingo a faltar sin pudor a la memoria y a los familiares de un futbolista cuya muerte en un campo de fútbol, durante un partido de Liga en agosto de 2007 entre el Sevilla y el Getafe, conmocionó a toda la sociedad española. La agresión no sonó por primera vez, pero sí fue la ocasión en la que más alto se escuchó.
Y también la vez en la que han sido más encendidas las muestras de desprecio hacia la ocurrencia sin gracia de los ultras. El Atlético tardó unas horas en reprobar los gritos contra Puerta, pero saltó a tiempo. Y con la debida contundencia. El Atlético, como institución, y Enrique Cerezo, como su cabeza visible, saltaron la noche del lunes para censurar sin matices los cánticos.

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